sábado, 13 de febrero de 2016

Salutación del pesimista a la "sangre de Hispania fecunda"

En los Estados Juntitos de América ha sido habitual de toda la vida realizar estudios enviando cartas masivamente con encuestas y procesando las que regresaban. La bofetada europea siempre ha sido de cajón: "Guapetón/Guapetona/Feo/Fea (ver nota pie de entrada): no has tenido en cuenta lo que opinaban los que han tirado a la basura tu encuesta, que a lo mejor desmentían tus resultados".

Llegó Google, que tiene una herramienta para hacer cuestionarios (magnífico invento, por otra parte), y un departamento de didáctica dice que quiere estudiar la LOMCE (pa qué, me pregunto, si se tratara de un departamento de Derecho Administrativo...), y ha enviado a todo centro muriente, con petición de difusión, un enlace, en el que comienzan haciendo la pelota sobre la importancia de escuchar al profesorado/profesorada (misma nota) para hacer leyes educativas. El que ha escrito el prologuillo es o un becario más inocente que un cubo o un jefe de equipo más falso que Judas, que algunos tenemos memoria de la "permeabilidad" de los psicólogos y pedagogos que fueron llamados a escribir la supuesta base de las reformas y contrarreformas, de su silencio cuando los políticos deformaban lo que habían hecho, y de lo críticos que se ponían cuando caían en desgracia y, en vez de dar entrevistas, suplicaban que les admitieran artículos en revistas de segunda.

Me ha pillado con el día tonto, y como había un apartado de "diga Vd. lo que quiera", aunque el sesgo de la encuesta era bastante evidente, mecanismo encubridor incluido, en vez de meterme con que hay que aprender a mentir, me ha dado por explayarme, en el tono que les copio:

Entiendo perfectamente que un estudio científico requiere acotación (tengo un ejemplar de mi tesis doctoral lleno de notitas pegadas sobre temas clave de mi campo de estudio que no pude abordar, y de vez en cuando una de esas notitas da lugar a un artículo, que en realidad podría ser la introducción a un libro, cosas de los trabajos teóricos en parcelas poco tocadas, por "desagradecidas" en una disciplina concreta).

Vdes. verán si merece la pena ampliar contexto o dejarlo en un prólogo teórico, primo hermano del prefacio de la LOMCE (a favor o en contra me es indiferente), las inevitables tablas estadísticas sobre los puntitos marcados en las encuestas, y la interpretación que hagan sobre ellas. Eso sí, si tras el trabajo final se conecta con el periodista adecuado, tienen asegurado un titular en los medios. Si el director del estudio tiene la consideración de publicitar los nombres de los investigadores "rasos", una de las preocupaciones de la catedrática que dirige mi Grupo de Investigación, a la que se le da un ardite el autobombo, algo habrá hecho por mejorar el panorama de perspectivas laborales de los "jóvenes" (los conozco de 40). Que una cosa son los recortes y otra el apoyo prioritario a aquellos buenos investigadores que cualquier jefe de equipo tiene en su mano hacer, si obvia su vanidad y sus chiringuitos de privilegios. Espero que esta investigación sea del primer tipo de director que he mencionado.
La LOMCE, hasta donde han llegado mis lecturas, muy en desacuerdo con las de los "apologetas" y "detractores" de la misma, apenas es una leve variante de los problemas nucleares que percibo en el cambio de modelo educativo que supuso ya el experimentito de la REM y las sucesivas leyes orgánicas. La LGE, que llegó a estar "domesticada y pulida" a base de un parcheo y una práctica, digamos "relajada", de la misma, era inviable en el modelo de sociedad que teníamos encima. Pero el modelo base de todas las legislaciones posteriores parte de varias fantasías que se impusieron a los encargados de diseñarlo, y que, por razones de cálculo político-electoral fue "remodelado" por políticos:

1) El nuevo alumno es una criatura curiosa deseosa de comprender cosas del mundo que le rodea, vengan o no vengan en el "temario" (llamar "curriculum" a lo que viene en el BOE y versiones autonómicas es un insulto al concepto y a la inteligencia).
2) La educación pivota sobre los centros de enseñanza, ignorando incluso la concienciación de padres (que tampoco tienen la voz cantante), y los medios de comunicación de masas son ignorados (alguien podía haber leído a Masterman), cuando sabemos su papel de ingenieros sociales (Stalin estaría alucinando con las posibilidades que ahora tendría; Goebbels ya lo sabía, pero no tenía tantos medios técnicos).
3) Hay fondos ilimitados para gastar en educación. Entre pitos y flautas, llevamos perdidos casi treinta años en trabajar en un modelo educativo "de lujo" sostenido por una "economía de guerra" (incluso durante la época "de la burbuja" faltó dinero y medios para educación). Quizá algo más mediocre pero realista hubiera salvado del fracaso a más alumnos.
4) Con que aparezca la palabra "integración" en el texto legal, ya se cumple. No hemos salido del modelo que los especialistas denominan de "integración salvaje".
5) Transformar a golpe de decreto. El endurecimiento de la cadena de mando ha sido progresivo, hasta el punto de entrometerse burocráticamente en aspectos científicos, tanto de las "materias de clase" como de la Pedagogía como ciencia. Ya comentó el colaboracionista Gimeno Sacristán, cuando fue apartado del club de los "elegidos", que la LOGSE "había hecho psicología desde el BOE".
6) El profesorado se iba a dividir entre "los liberados por el nuevo enfoque" y "la carcundia acomodada". La dinámica formativa del profesorado, aparte de una chapuza de orden galáctico, desde un principio, fue de lo menos didáctico. Mi instrucción militar, comparada con el discurso recibido nada más llegar al primer cursillo sobre REM al que llegué, fue Summmerhill. La división fue provocar multitud de problemas artificiales que favorecieran a una parte de profesores y luego a otra distinta, de forma que el guerracivilismo mantuviera dividido en grupúsculos de alianzas inestables a los profesores, mezclando cuestiones científicas, didácticas, sindicales y gremiales, bien mezcladitas. Ciertamente, esa fue una técnica usada en la 2ª Guerra Mundial para disciplinar a la escoria que formaba las clases de tropa norteamericanas, pero esos soldados solo tenían que matar alemanes en la dirección que marcaban los sí preparados y organizados oficiales de West Point, y ya se encargaría la propaganda de ocultar las violaciones y pillaje que acompañaron a la "liberación". Diría que esa no es la función de un educador y que, multiplicando reuniones de coordinación de horas y horas, no se consigue la camaradería que permite acuerdos de tres minutos cruzándose por el pasillo.
7) Los psicólogos y pedagogos iban a ser la clave de la adaptación al nuevo sistema. Fueron insertados como espías y comisarios políticos, pero a la vez ninguneados desde arriba cuando la Administración no quería oír las incoherencias que veían. En ningún momento se trabajó con el resto de profesores la llegada de colaboradores valiosos que iban a aliviar las angustias de un profesorado ante la avalancha que se le venía encima, más las disfunciones anteriores. Tuve la inmensa fortuna de contar en un destino anterior con personas muy interesantes que (a fuerza de desgaste personal) lograron ser aceptados como compañeros. Es más, el guerracivilismo en este caso ha sido brutal, y todas las administraciones de todos los partidos han fomentado conscientemente esta permanente fuente de dolores de cabeza.

Y aquí paro, aunque haya más que contar. No obstante, si alguien tiene curiosidad por saber qué clase de desequilibrado mental ha escrito esto, tengan mi correo: juvenal@dondehabiteelolvido.net


[Preguntitas sobre el Libro Blanco]


Aunque estuviera hecho al dictado por el sobrino tonto del ministro que sea, el día en que vea un Libro Blanco consultado en serio por un político español (del gobierno o la oposición) para debatir la política educativa y no generar titulares, iré a mi médico para advertirle que el paracetamol lo están adulterando con LSD.


 NOTA A PIE DE PÁGINA: es que me están intentando educar en ser no sexista, quitándome el tiempo que necesito para trabajar con la hija de la madre divorciada a la que el marido ha logrado dejarla sin un duro por una artimaña legal, que eso también es maltrato. En mi nuevo destino, aunque ya me han contado intimidades feas, todavía no me ha tocado apoyar a ninguna maltratada física, aunque alguna psíquica me la estoy viendo venir.

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Francamente, si ha captado la facilidad con que mi ánimo se encrespa, imagino que entenderá que modere comentarios. Aunque año y pico de una experiencia anterior no me ha obligado a censurar ninguno, nunca se sabe.